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Puerto Varas recargado

Puerto VarasFui encomendado para una misión en particular: "buscar a locos amantes de los deportes extremos y sobre todo del running de montaña". Creí en un minuto que esta rareza de ser humano se encuentra sólo en lugares recónditos, donde el sol apenas calienta y la nieve mezcla los paisajes confundiendo el horizonte con el camino de un corredor de montaña. Así fue como he vuelto a vivir la magia de Puerto Varas

Trail Running everywhere

Llegar a Puerto Varas me trae a la memoria una cantidad innumerable de aventuras. Como olvidar la vez que tuve que volar con mi partner Cristián Barreau en ambulancia después de darnos 15 veces vuelta en el lago Todos Los Santos intentando batir un récord en la final del Columbia Challenge. Esos días eran espectaculares, 20 horas corriendo perdidos en la falda del Osorno, ese majestuoso volcán que mira extrañado como unos pequeños corren con luces frontales en busca del cáliz perdido.

Puerto Varas me trae a la mente aquel día cuando me creí un super camarógrafo y con mi inexperiencia con la HS 300 fui contra viento y marea para grabar los cientos de ciclistas que se ordenaban para una nueva versión de la "Vuelta al Volcán Osorno"

Esta zona me trae muchos recuerdos, así que apenas llegué, salí sin almuerzo a disfrutar de estos hermosos paisajes.

Mi misión esta vez era encomendada por The North Face Running Club, no sé si conocerán a este grupo de corredores, pero gracias a ellos me he dado cuenta que mi grado de locura es ambiguo y que a veces llego a creer ser normal en los deportes que practico. Si antes me daba por correr 80K y me sentía super-hombre, con ellos he logrado disfrutar 1 kilómetro caminando por cualquier lugar. Grandes amigos y grandes corredores

Arribado a tierras protegidas por el inmenso Lago Llanquihue, me reúno con 3 personas que me impresionaron, el poder femenino de K1000, el club all road de Puerto Varas, personas con un espíritu aventurero único. El switch está más que cambiado en esta zona, el viento y la lluvia son sólo compañeros de entrenamiento y bajo ninguna circunstancia agentes que merman las ganas de salir a correr

Puedo decirles amigos míos, que no estamos sólos, acá en Puerto Varas existe un grupo de aproximadamente 50 personas que gritan a los vientos por más deporte, más aventuras, más circuito que correr, más kilómetros que acumular y más horizontes que alcanzar. Las metas han sido creadas por el ser humano con el único objeto de romperlas. Acá pude percibir eso.

Con esa impresión y con la motivación de conocer personas que sienten lo mismo que uno, salí a correr por el borde del Llanquihue, a recordar esa vez en el año 2005 cuando en un ataque de locura quise dar la vuelta a este Lago non-stop. 189 kilómetros para meditar y 22 horas para pensar como construir un mundo mejor

Bueno amigos míos, después de 1 hora y 30 minutos de trote, vuelvo al hotel, cargado de energía para enfrentar un nuevo día

PD: No se preocupen, Cristian está vivo, sólo fue un golpe